...Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día, cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre, con las mismas narices y con las mismas piernas...
Quiero oírte llorar y que me parta el corazón Quiero darte un beso sin pensar Quiero sentir miedo cuando me digas adiós Yo quiero que me enseñes a jugar
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Todo aquello que pasé No sé ni como explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
Hoy he dejado de hablar Quiero callar Disimular Sólo me queda esperar Verte pasar Reinventar
Quiero sentir algo y no sé por dónde empezar Yo quiero que mi mundo deje de girar Quiero que mis manos tengan fuerza para dar Yo quiero asustarme si no estás
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Todo aquello que pasé No sé ni cómo explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Y no sé ni cómo explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas.
Unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano.
A veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas. Pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces, sereno en mi confianza confiando en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme.
¿Cómo le explico a un francés lo incómodo que resultan las hilachas de mamón entre los dientes, el salivar de mi boca al pensar en un mango verde con sal, las ganas de salir de mi cuerpo cuando suena una salsa, y la piel de gallina cada vez que escucho Los Hijos de la Oscuridad?
El cuento es muy sencillo usted nace contempla atribulado el rojo azul del cielo el pájaro que emigra el torpe escarabajo que su zapato aplastará valiente
usted sufre reclama por comida y por costumbre por obligación llora limpio de culpas extenuado hasta que el sueño lo descalifica
usted ama se transfigura y ama por una eternidad tan provisoria que hasta el orgullo se le vuelve tierno y el corazón profético se convierte en escombros
usted aprende y usa lo aprendido para volverse lentamente sabio para saber que al fin el mundo es esto en su mejor momento una nostalgia en su peor momento un desamparo y siempre siempre un lío