...Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día, cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre, con las mismas narices y con las mismas piernas...
Yo te quiero regalar palabras ser tu red para cuando caigas cogerte de la mano al andar y decirte cosas al oído ser tu manta cuando tengas frío y ser tu hombro para llorar
Por ti mi vida empeño por un momento de verte sonreír Por ti mi alma vendo a cambio del tiempo que necesites para ser feliz
Dejo todo por un beso tuyo, quiero ser tu espada y tu escudo decirte que te quiero una vez más Quiero ser tus alas y tu cielo quiero ser el mar y tu velero el cielo y tus pies para caminar
Por ti, mi vida empeño por un momento de verte sonreír
...Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día, cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre, con las mismas narices y con las mismas piernas...
Quiero oírte llorar y que me parta el corazón Quiero darte un beso sin pensar Quiero sentir miedo cuando me digas adiós Yo quiero que me enseñes a jugar
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Todo aquello que pasé No sé ni como explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
Hoy he dejado de hablar Quiero callar Disimular Sólo me queda esperar Verte pasar Reinventar
Quiero sentir algo y no sé por dónde empezar Yo quiero que mi mundo deje de girar Quiero que mis manos tengan fuerza para dar Yo quiero asustarme si no estás
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Todo aquello que pasé No sé ni cómo explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
Sé que me he vuelto a perder Que he vuelto a desenterrar Y no sé ni cómo explicar Que sólo puedo llorar Que necesito la paz Que se esconde en tus ojos Y se anuncia en tu boca Que te da la razón Ven cuéntame aquella historia de princesas de amores Que un día te conté yo
como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas.
Unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano.
A veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas. Pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces, sereno en mi confianza confiando en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme.